Archive for the ‘Investigacion’ Category

Como unos niños ayudaron a inventar el fonendoscopio sin saberlo

Miércoles, Marzo 3rd, 2010

Muchas veces los grandes inventos de la humanidad son mezcla de la casualidad y el ingenio de alguien. En el caso del estetoscopio se juntaron juego, vergüenza e inteligencia.

René Laenec (médico francés que nació a finales del S.XVIII) fue el inventor del popular “fonendo” y cuenta en un libro que la idea se gestó en un juego infantil. Uno de los niños golpeaba un extremo de una viga y otro niño pegaba el oido al extremo contrario de la viga, recibiendo un sonido claro y diáfano. Nada que ver con las consolas portátiles actuales… en aquella época los juegos eran más simples.

Laenec revolucionó la auscultación pulmonar… por vergüenza. Hasta aquel entonces se exploraban los pacientes aplicando directamente el oido al tórax, pero Laenec tenía aquel dia que auscultar a una joven. Para evitar tener que posar la cabeza directamente sobre ella, se le ocurrió enrollar su cuaderno y apoyarlo en el pecho de la chica (recordando la viga y el juego infantil). Comprobó que los sonidos se transmitian con mayor nitidez. Perfeccionó su idea y se construyó un tubo de madera de 30 cm que llamó “estetoscopio” (“observar el pecho”) o “fonendoscopio”.

Era una época de grandes genios (o habia muchas cosas por inventar), ya que durante su estancia en la Facultad de Medicina en una amputación de húmero le ayudó nada más y nada menos que Dupuytren, un destacado cirujano de la epoca y que ha dado nombre a la “contractura palmar de Dupuytren” (muy dolorosa).

Gracias a la habilidad e inteligencia de Laenec, hoy somos capaces de interpretar las señales que nos lanzan los pulmones enfermos de los asmáticos e interpretarlos. Si tiene curiosidad y quiere saber como suena el “pitido” de un asmático, pinche aqui (propiedad de 3M Company).

El chaman masai y los anticuerpos monoclonales

Jueves, Abril 2nd, 2009

En mi consulta tengo una foto donde aparecemos un colega y yo: se trata de un chamán de una tribu masai. Vamos, el brujo o médico de la tribu, de ahí lo de colegas. La foto es muy emotiva: la tomó mi mujer cuando tuvimos la suerte de visitar Kenia.
asma
A los chamanes, que cumplen un importante papel en éstas comunidades como depositarios de sabiduría, se les atribuye el poder de curar. Desgraciadamente mi nivel de swahili es nulo, y mi colega no hablaba inglés ni español, con lo que no pudimos hablar ni de medicina ni de nada.

Le pregunté a nuestro guía, un chaval de no más de 18 años, por unas cicatrices que tenía en el abdomen: eran como un rosario de cuentas a lo largo de la barriga. Alparecer había tenido “fuego en el estómago” y “comidas pesadas”, y el chamán le habia refregado las hierbas en la barriga, con excelente resultado: se le había quitado “el fuego”. A cambio, se ha quedado con las cicatrices para el resto. Quizá también se hubiera arreglado con antiácidos y omeprazol.

El New England Journal of Medicine (la revista de medicina interna más prestigiosa del mundo) ha publicado recientemente dos ensayos clínicos (uno y otro) donde se comprueba la eficacia de un medicamento experimental para un subtipo de asmáticos graves. Se trata del mepolizumab, un anticuerpo monoclonal que bloquea la interleukina 5.
Esto, aunque pueda sonar a chino, no es ciencia ficción. Hemos progresado de tal manera que podemos conocer las moléculas (al menos algunas) que intervienen en el asma, y podemos bloquearlas, consiguiendo que los pacientes mejoren. Y parece que hasta funciona.
Lo que más me gusta de todo es que con tan solo una conexión a internet se puede recibir el artículo en casa o en el trabajo y estar al día …¡o al minuto!

Me pregunto que pensaría de ésto mi colega masai. Probablemente se sorprendería de la capacidad de comunicación que tenemos y que permite que la investigación de unos pocos llegue a muchos, con el increible beneficio que ésto supone.
Y probablemente también se sorprendería de como algo tan intangible como la Inmunología puede hacer que una persona respire bien.

A ver si me pongo con el swahili de una vez por todas y la próxima vez le cuento…